La Historia de vida de mi cabello crespo




La lucha por el pelo afro - VICE

Para el 25 de Mayo era la fecha de mi boleto de regreso a Cuba; pero antes de salir de la isla mis primeros pensamientos estaban centrados en encontrar primero que nada una peluquera afro que supiera arreglarme mis extensiones de pelo natural o implante como se le dice en Cuba.
Desde pequeña arreglarme el pelo era una odisea. Recuerdo a mi madre persiguiéndome para pasarme el criminal ( el peine caliente), era necesario para que la niña estuviera presentable en la escuela y para todos. Mi mamá trataba por todos los medios de no hacerme dano, y hasta echa sufría con este proceso porque si sin quererlo me quemaba y yo lloraba; ella lloraba junto conmigo y no sabia como consolarme.
Hasta mi hermano del medio se reía de mis pasas, su pelo es diferente; el heredo la descendencia hispana de mi madre y le decían el Moro. Pero mi hermano mayor y yo eramos copia fiel de la familia africana de mi padre.
Ser un niño y tener que enfrentar manifestaciones racistas , es muy duro. Nadie me puede hacer un cuento porque lo viví en carne propia desde la niñez hasta la adultez. Las niñas negras no podiamos hacer ballet y mucho menos ballet español. Me gustaba la danza, mi mama me llevo a clases de gimnasia rítmica, le dijeron que tenia mucha nalga y una profesora insistió y me aceptaron, pero nunca recibí un entrenamiento de verdad, hasta que me cansé de ser un 0 a la izquierda y decidí no regresar. En los talleres de ballet del teatro Heredia tampoco me aceptaron, me pasaron directo al de danza moderna o folclórica (eso no me gustaba pero por bailar me quede en danza moderna). Luego, en la adolescencia mi prima mestiza casi blanca de la habana renuncio a sus clases de ballet español de verano cuando teníamos 14 años porque el día de la inscripción me dijeron que si yo conocía algún español negro.
La adolescencia fue cruel, mis mejores amiguitas tanto de la escuela como del barrio eran casi todas blancas, de pelo y ojos claros. Nos queríamos cantidad entre nosotras no existía color; pero siempre alguien nos lo recordaba, una vez nos calificaron como las fotos y el negativo y hasta mi profesora de español del Pre-Universitario le dijo a los padres de mis amigas que no entendía como ellos las dejaban juntarse conmigo.
En fin, un sinnúmero de anécdotas, y no fue hasta que me puse extensiones que todos empezaron a verme DIFERENTE, LINDA; y claro a mi me gustaba. Me volví maestra del disfraz, eran pocos los privilegiados de verme con mi pelo natural a pesar de que con desriz se veía lindo, pero era tan fino que se me caía con este alisado tan criollo y fuerte. Sinceramente debo decir que jamàs se me ocurriría dejarme mi pelo natural al aire pero aquí en Francia todo cambio.
Como les comente, encontré a la peluquera y cuando retira mis extensiones por primera vez en MI VIDA escuche la expresión que PELO MAS LINDO. Enseguida pensé que se estaban burlando pero me di cuenta que aquí prima mucho la belleza natural y decidí dejarme mis crespos al aire.
Fue una gran sorpresa para muchos; en las redes sociales personas en CUBA empezaron a preguntar sino tenia dinero para ir a la peluquería o si por donde vivo no había peluqueras afro; me dio mucha gracia a la verdad. Conclusión, y me duele decirlo. TARDE MUCHO en ser YO, sufri mucho desde niña con la historia de peine caliente, desriz, trenzas, moñitos o implantes que me daban dolor de cabeza por el simple y mero hecho de encajar y verme linda. Es una làstima que tuviera que salir de mi país para descubirque mi pelo es bello y se aceptara mi belleza natural.
Por eso estoy a favor e todas las campañas que promueven llevar los rizos al airey como dice la letra de la canción de Descolonizacion Mental del Negro Transparente. #NOLOVOYALACIAR NA

 https://www.youtube.com/watch?v=e9ua_iajN4Q

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